• Carla Pérez Martínez

¿Cómo sé si tengo depresión postparto?

Cuando escuchamos hablar del embarazo, la maternidad y la llegada de un bebé, solemos asociarlos a la alegría y la felicidad y nos cuesta mucho aceptar que estas etapas pueden vivirse también con ansiedad, miedo, incluso tristeza y soledad.


Se asume que la mujer que está embarazada, o que la mamá que ha tenido a su bebé, se encuentra en plenitud, está contenta y que todo es maravilloso. Muchas veces esto es así, pero no siempre es posible.


Ante la tristeza, la mujer trata de esconder esos sentimientos, incluso puede llegar a convencerse de que está feliz. A veces esto ocurre por cumplir con un mandato social, por no ser juzgada como mala madre, porque ella misma se siente culpable de no disfrutar de su embarazo o maternidad, de no sentirse feliz durante la gestación o la llegada de su bebé.


En el día a día tenemos una presión constante de disfrutar el embarazo y la maternidad, de estar felices las 24h al día, de estar tranquilas, de que tienes que estar bien para que no afecte a tu bebé. Sin embargo, hay situaciones que nosotras no podemos controlar. Aunque seamos mamás, seguimos siendo mujeres, con nuestra propia historia, miedos, traumas, ciclos por cerrar y sueños.


La gestación y la maternidad son periodos en los que estamos vulnerables emocionalmente y pueden aparecer sentimientos y pensamientos que nos asustan, nos dan ganas de llorar, estamos más irritables, tenemos dificultades para dormir, perdemos el interés por lo que antes nos gustaba...

Mujer triste abrazándose a sí misma.
Depresión materna. Foto de Andrea Piacquadio
El baby blues es una alteración leve del estado de ánimo que se da en casi la mitad de las mujeres después de tener a su bebé. Los síntomas son leves (tristeza, irritabilidad, falta de concentración, agotamiento, cambios de humor, y desaparecen después de 2-3 semanas.

La depresión postparto es una alteración mayor, con síntomas intensos y duraderos que pueden afectar el bienestar de mamá y del bebé si no recibe atención profesional.

Entre los síntomas más comunes podemos encontrar:

  • Sentirse triste, desesperanzada, vacía o abrumada

  • Llorar frecuentemente o sin motivo aparente

  • Sentirse excesivamente ansiosa, como si algo mal fuera a ocurrir

  • Sentirse malhumorada, irritable o inquieta

  • Dormir en exceso o no poder dormir, incluso cuando el bebé duerme

  • Tener problemas para concentrarse, recordar detalles y tomar decisiones

  • Perder el interés en las actividades que antes resultaban agradables

  • Comer demasiado o muy poco

  • Aislarse de amigos y familiares

  • Tener problemas para crear un vínculo emocional con su bebé

  • Dudar constantemente de su capacidad de cuidar al bebé

  • Pensar en hacerse daño a sí misma o a su bebé


Si tienes algunos de estos síntomas no tienes por qué vivirlos en silencio o soledad, habla con alguien de tu confianza y busca apoyo profesional.

Si conoces a alguien que esté pasando por esta situación, te invito a escucharla sin juicios y a buscar apoyo profesional especializado en salud mental materna.


La depresión postparto no es un defecto de carácter o una debilidad, y sentirse bien no depende de la voluntad de la persona, sino de contar con ayuda profesional.


Agenda una sesión psicológica, desde cualquier parte del mundo, a través del formulario web o al correo: cpm.perinatal@gmail.com. Estaré encantada de acompañarte en tu maternidad.